Arnold Burns
American lawyer
Arnold Irwin Burns fue un destacado abogado estadounidense que ocupó un puesto significativo en el gobierno de los Estados Unidos. Se desempeñó como fiscal general adjunto desde 1986 hasta 1988, trabajando bajo la administración del presidente Ronald Reagan y el fiscal general de los Estados Unidos, Edwin Meese. Durante su mandato, Burns estuvo involucrado en decisiones y operaciones clave dentro del Departamento de Justicia.
La carrera de Burns tomó un giro notable en marzo de 1988, cuando renunció a su cargo de fiscal general adjunto, citando preocupaciones sobre la conducta del fiscal general Meese. Fue acompañado en su renuncia por el jefe de la división criminal del Departamento de Justicia, William Weld, y cuatro otros asistentes. Más tarde, en julio de 1988, Burns y Weld testificaron ante el Congreso, apoyando la posible persecución de Meese después de una investigación sobre sus operaciones financieras personales. Sus acciones contribuyeron finalmente a la renuncia de Meese del cargo en julio de 1988, lo que marcó un evento significativo en la carrera de Burns como abogado y servidor público.