Jakob Ehrlich
Jakob Ehrlich fue una figura prominente en la política austríaca, particularmente en el movimiento sionista. Como líder de la Comunidad Judía en Viena, desempeñó un papel crucial en la representación de los intereses de la sustancial población judía de la ciudad, que contaba con alrededor de 180,000 personas, en el gobierno de la ciudad. Su implicación política fue significativa, dado el contexto histórico de la época, y reflejó su compromiso con el bienestar de su comunidad.
La vida de Ehrlich tomó un giro trágico con la llegada del ejército alemán a Viena en marzo de 1938. Estuvo entre aquellos objetivo del "Prominententransport" y fue deportado al campo de concentración de Dachau. Las duras condiciones y el trato brutal que sufrió en el campo llevaron finalmente a su muerte, como resultado de los severos golpes, solo unas semanas después de su llegada. Sin embargo, su familia logró escapar de la persecución, con su esposa, Irma, y su hijo encontrando refugio primero en Inglaterra y luego en los Estados Unidos, donde Irma continuó trabajando incansablemente en favor de los niños judíos en Europa a través de organizaciones como WIZO y Hadassah.